Sobre la fosilización de la pronunciación
Hay un momento, que a menudo pasa desapercibido, en el que la pronunciación deja de parecer tentativa y empieza a sentirse asentada; no porque haya alcanzado una forma ideal, sino porque se ha vuelto familiar, casi un ruido de fondo, como un mueble del que ya no te percatas aunque sigas esquivándolo cada día. Me descubro volviendo a ese instante cuando intento reflexionar sobre por qué una mala pr…